Hace más diez años cuando Pablo Hermoso de Mendoza
anunció su espectáculo, una gran cantidad de público compró su boleto de la
plaza México. Pues bien, tal comodidad se vio opacada por Pajarito, un toro de
más de 500 kilos, proveniente de la ganadería de Cuatro Caminos y que tuvo a
bien, haciendo honor a su nombre, volar sobre las tablas para instalarse sobre
las barreras del coso monumental, generando un caos que solamente se vio
interrumpido cuando alguien, desde el callejón, proveyó de una espada a un
aficionado para que diera muerte al toro. El
momento fue dramático porque mientras algunos espectadores miraban azorados la
escena, otros trataban de salvar la vida. Afortunadamente los aficionados
que resultaron
heridos únicamente pasaron a la enfermería para ser revisados por el atingente
equipo de médicos que comanda Rafael Vázquez Bayod. Pasado el trago amargo,
entonces, continuó otro show.
Esto sucedió
un 29 de enero de 2006 en la Monumental.

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